White Day: A Labyrinth Named School

En la Guerra de Corea, la escuela secundaria Yeondu se usó como hospital, heredando en sus pasillos todas las penas de sus víctimas. Hee Ming Lee es un estudiante de intercambio que acaba de llegar al instituto, un día antes del White Day. En uno de sus paseos por el patio ve a la chica más popular de la escuela. Al llegar hasta el banco donde estaba sentada, descubre que esta, se ha olvidado su diario. Al mirar por los alrededores no la encuentra y decide dejarle en el pupitre su diario, aprovechando la noche para colarse.

El White Day es el equivalente coreano a nuestro San Valentín, que se celebra en marzo. En él, la tradición dice que las mujeres deben realizar un regalo a su persona amada, normalmente chocolate, y el chico que recibe el regalo si siente lo mismo le ofrecerá otro regalo. Así que cuando Hee Ming Lee entra en la escuela, se encontrará con varias chicas dispuestas a seguir tan romántica tradición. Aunque no tardarán en darse cuenta de que están atrapados en el edificio, sin opción a salir, hasta que abran sus puertas por la mañana. Deberán afrontar el mal que acecha en la oscuridad.

Un clásico revolucionario

Este juego es una remasterización del juego original que se lanzó en 2001. Técnicamente no sobresale, con un resultado que no parece de esta generación. En White Day nuestro protagonista es Hee Ming Lee, al que no veremos, en contra de todos los juegos del género en aquella etapa, donde la tercera persona predominaba. Así recorreremos los laberínticos pasillos, aulas y despachos de Yeondu en primera persona, algo muy común en esta generación. El escenario es bastante cerrado, y muy dirigido, no permitiendo el acceso a todas sus zonas, hasta que no sea necesario. Las ventanas en muchas ocasiones, nos permitirán ver lo que está ocurriendo en otros pasillos del edificio.

La música y efectos de sonido están bien creados, en los momentos románticos disfrutaremos de acordes de piano, en nuestro avance casi no habrá música, más que efectos de sonido que nos mantendrán alerta constantemente, y en momentos cinematográficos escucharemos acordes de guitarra, como la tradición fantasmagórica japonesa marca.

Página 1 de 3123

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies